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[Pagina: 003] Poemas festivos, de tristeza, ocasiones especiales - Poesías para enamorar - Los mejores Poemas y Frases de amor envidadas por ustedes. Pensamientos, poesias y poemas de amor romanticos, originales y gratis para ti - Favoritos.
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Caminar por el cauce de un río
para transformarnos en peces
Saber que la noche nos abraza
y nos hace estallar las costillas
para que salte el corazón

Montar el potro más salvaje
y domarlo hasta hacerlo bailar
Ponernos alas y explotar en mil luciérnagas

Dar vueltas sobre uno mismo
desaparecer de aquí
y aparecer allá resplandeciente
con el universo en todo el pecho

Meter en el vaso de Pandora
las furias dispersas
o forjar un rayo de Zeus
para lanzarlo implacable
al centro de la cordura

Encontrar el Arca de Noé olvidada
con esfinges, unicornios y pegasos

Ser Edipo sin Yocasta
Vencer a la Medusa
Cortar y morder la manzana

Son sueños inventados
después de jugarle la vuelta
a una pesadilla.

Otros Poemas enviado por Rodrigo Carrillo el Miercoles, 03 de Agosto de 2011 para Anonimo.
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El día de los desventurados, el día pálido asoma
con un desgarrador olor frío, con sus fuerzas en gris,
sin cascabeles, goteando el alba por todas partes:
es un naufragio en el vacío, con un alrededor de llanto.

Porque se fue de tantos sitios la sombra húmeda, callada,
de tantas cavilaciones en vano, de tantos parajes terrestres
en donde debió ocupar hasta el designio de las raíces,
de tanta forma aguda que se defendía.

Yo lloro en medio de lo invadido, entre lo confuso,
entre el sabor creciente, poniendo el oído
en la pura circulación, en el aumento,
cediendo sin rumbo el paso a lo que arriba,
a lo que surge vestido de cadenas y claveles,
yo sueño, sobrellevando mis vestigios morales.

Nada hay de precipitado ni de alegre, ni de forma orgullosa,
todo aparece haciéndose con evidente pobreza,
la luz de la tierra sale de sus párpados
no como la campanada, sino más bien como las lágrimas:
el tejido del día, su lienzo débil,
sirve para una venda de enfermos, sirve para hacer señas
en una despedida, detrás de la ausencia:
es el color que sólo quiere reemplazar,
cubrir, tragar, vencer, hacer distancias.

Estoy solo entre materias desvencijadas,
la lluvia cae sobre mí, y se me parece,
se me parece con su desvarío, solitaria en el mundo muerto,
rechazada al caer, y sin forma obstinada.

Pablo Neruda.
Otros Poemas enviado por Alfredo el Martes, 02 de Agosto de 2011 para Anonimo.
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Tan rubia es la niña que
que cuando hay sol, no se la ve.

Parece que se difunde
en el rayo matinal,
que con la luz se confunde
su silueta de cristal,
tinta en rosas, y parece
que en la claridad del día
se desvanece
la niña mía.

Si se asoma mi Damiana
a la ventana, y colora
la aurora su tez lozana
de albérchigo y terciopelo,
no se sabe si la aurora
ha salido a la ventana
antes de salir al cielo.

Damiana en el arrebol
de la mañanita se
diluye y, si sale el sol,
por rubia... no se la ve.

Amado Nervo.
Otros Poemas enviado por Libelula el Viernes, 29 de Julio de 2011 para Anonimo.
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Vine aquí
como escribo estas líneas,
sin idea fija:
una mezquita azul y verde,
seis minaretes truncos,
dos o tres tumbas,
memorias de un poeta santo,
los nombres de Timur y su linaje.
Encontré al viento de los cien días.
Todas las noches las cubrió de arena,
acosó mi frente, me quemó los párpados.
La madrugada:
dispersión de pájaros
y ese rumor de agua entre piedras
que son los pasos campesinos.
(Pero el agua sabía a polvo.)
Murmullos en el llano,
apariciones
desapariciones,
ocres torbellinos
insubstanciales como mis pensamientos.
Vueltas y vueltas
en un cuarto de hotel o en las colinas:
la tierra un cementerio de camellos
y en mis cavilaciones siempre
los mismos rostros que se desmoronan.
¿El viento, el señor de las ruinas,
es mi único maestro?
Erosiones:
el menos crece más y más.
En la tumba del santo,
hondo en el árbol seco,
clavé un clavo,
no,
como los otros, contra el mal de ojo:
contra mí mismo.
(Algo dije: palabras que se lleva el viento.)
Una tarde pactaron las alturas.
Sin cambiar de lugar
caminaron los chopos.
Sol en los azulejos
súbitas primaveras.
En el Jardín de las Señoras
subí a la cúpula turquesa.
Minaretes tatuados de signos:
la escritura cúfica, más allá de la letra,
se volvió transparente.
No tuve la visión sin imágenes,
no vi girar las formas hasta desvanecerse
en claridad inmóvil,
el ser ya sin substancia del sufí.
No bebí plenitud en el vacío
ni vi las treinta y dos señales
del Bodisatva cuerpo de diamante.
Vi un cielo azul y todos los azules,
del blanco al verde
todo el abanico de los álamos
y sobre el pino, más aire que pájaro,
el mirlo blanquinegro.
Vi al mundo reposar en sí mismo.
Vi las apariencias.
Y llame a esa media hora:
Perfección de lo Finito.

Octavio Paz.
Otros Poemas enviado por Libelula el Viernes, 29 de Julio de 2011 para Anonimo.
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Horas serenas del ocaso breve,
cuando la mar se abraza con el cielo
y se despiertas el inmortal anhelo
que al fundirse la lumbre, la lumbre bebe.

Copos perdidos de encendida nieve,
las estrellas se posan en el suelo
de la noche celeste, y su consuelo
nos dan piadosas con su brillo leve.

Como en concha sutil perla perdida,
lágrima de las olas gemebundas,
entre el cielo y la mar sobrecogida

el alma cuaja luces moribundas
y recoge en el lecho de su vida
el poso de sus penas más profundas.

Miguel de Unamuno.
Otros Poemas enviado por Alfredo el Jueves, 28 de Julio de 2011 para Anonimo.
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Al término de tres generaciones
vuelvo a los campos de los Acevedo,
que fueron mis mayores. Vagamente
los he buscado en esta vieja casa
blanca y rectangular, en la frescura
de sus dos galerías, en la sombra
creciente que proyectan los pilares,
en el intemporal grito del pájaro,
en la lluvia que abruma la azotea,
en el crepúsculo de los espejos,
en un reflejo, un eco, que fue suyo
y que ahora es mío, sin que yo lo sepa.
He mirado los hierros de la reja
que detuvo las lanzas del desierto,
la palmera partida por el rayo,
los negros toros de Aberdeen, la tarde,
las casuarinas que ellos nunca vieron.
Aquí fueron la espada y el peligro,
las duras proscripciones, las patriadas;
firmes en el caballo, aquí rigieron
la sin principio y la sin fin llanura
los estancieros de las largas leguas.
Pedro Pascual, Miguel, Judas Tadeo...
Quién me dirá si misteriosamente,
bajo este techo de una sola noche,
más allá de los años y del polvo,
más allá del cristal de la memoria,
no nos hemos unido y confundido,
yo en el sueño, pero ellos en la muerte.

Jorge Luis Borges.
Otros Poemas enviado por Libelula el Miercoles, 27 de Julio de 2011 para Anonimo.
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Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.

Jorge Luis Borges.
Otros Poemas enviado por Libelula el Miercoles, 27 de Julio de 2011 para Anonimo.
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Otro ayer ha quedado, rojo cómo caverna
Pobre
¡Burbuja sin historia!
Terrena
Profunda... Y... Sintáctica... Biografía
¡Otro indudable ignorado!
¡Otro invisible adorno!
En el ayer ha quedado...

Otro
Más
Olvidado...

Miedo prohibido inacabable sable de gusto
Estéril
Piadoso invento de imprenta
Nombre, proyecto, materia... ¡Cántaro sediento!
Más remedio qué trampa... ¡Tromba común!
Hilo medroso y remoto... ¡Génesis infame !
Residuo dudoso sin rumbo... ¡Falso laurel!

Otro
Más
Olvidado...

Así ha quedado, cirio, vela infinita
En la memoria candente, fragmento agudo
¡Cada palabra qué arrastra, qué impregna!
Turbia cadena de abandono y abanico
El párpado tenaz y la fiebre de abeja
Enajenada calma agonizante en exceso
Por los harapos de alambre y lengua
Manchada y solemne, rumor de manojo y pestañas...

Otro
Más
Olvidado...

Otro más
Rosario de traición y telaraña
¡Derrumbe unánime de anónimos!
Siniestra escoba y lodo en cada diente
Mil jaurías de fracaso... Más y más
Mil tragedia de nano... Peor no hay
Estéril invento de noche... Hondo tornillo
¡Otro ayer quedará... Miedo en la mañana!

Otro otro y muchos otros
Más y más
Olvidado y olvidados
Otro
Más
Olvidado

Autor: JOEL FORTUNATO REYES PEREZ

Otros Poemas enviado por JOEL FORTUNATO REYES PEREZ el Martes, 26 de Julio de 2011 para Anonimo.
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