Desea Feliz Navidad con estas tarjetas. Esperamos les gusten!
Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.
El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.
Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
Llena pues de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.
Federico García Lorca.
¡Qué risueño contacto el de tus ojos,
ligeros como palomas asustadas a la orilla
del agua!
!Qué rápido contacto el de tus ojos
con mi mirada!
¿Quién eres tú? !Qué importa!
A pesar de ti misma,
hay en tus ojos una breve palabra
enigmática.
No quiero saberla. Me gustas
mirándome de lado, escondida, asustada.
Así puedo pensar que huyes de algo,
de mí o de ti, de nada,
de esas tentaciones que dicen que persiguen
a la mujer casada.
Jaime Sabines.
No es el whisky ni la cerveza, eres tú quien se me ha subido a la cabeza.
Envia a tus seres queridos un saludo navideño y de fin de año con estas nuevas tarjetas.
Cuando te sientas perdida,
y no encuentres la salida,
A mi puerta llama,
Cuando las palabras se hagan golpes,
y sus caricias sientas que te rompen,
a mi puerta llama.
Cuando tu te sientas sola,
y sientas que lo malo no se borra,
a mi puerta llama,
Cuando el miedo corra por tus venas
y sus golpes, ganen a tus penas
a mi puerta llama.
Cuando tu maquillaje disfrace,
lo moretones que el te hace,
a mi puerta llama,
Cuando sus golpes te hagan mal,
y el diga que eres de su propiedad,
a mi puerta llama.
Porque cuando el amor se muera,
y el te haga daño debes irte,
porque sus palabras se transformarán,
en duros golpes que te dañarán,
y no le bastara con herirte.
Porque haces mal si esperas,
a que el cambie sus maneras,
porque en el, la violencia reinará,
y si piensas quedarte haces mal,
a el no le bastara con herirte.
Cuando en celos se envenene,
y a el olvido te encadene,
a mi puerta llama,
Cuando para el seas mercancía,
y piense que puede tomarte cada día,
a mi puerta llama.
Cuando tu fuerza flaquee,
y sus caricias te quemen,
a mi puerta llama,
cuando los morados de tu cara,
tengan miedo a su mirada,
a mi puerta llama.
cuando ya no recibas un, te quiero,
tan solo mandados y dinero,
a mi puerta a llama
cuando el piense que eres suya,
y sus golpes te destruyan,
a mi puerta llama.
Porque cuando el amor se muera,
y el te haga daño debes irte,
porque sus palabras se transformarán,
en duros golpes que te dañarán,
y no le bastara con herirte.
Porque haces mal si esperas,
a que el cambie sus maneras,
porque en el, la violencia reinará,
y si piensas quedarte haces mal,
a el no le bastara con herirte.
Navidad, una de las épocas mas hermosas del año y para compartir con los seres queridos. Compartamos una tarjeta con ellos...
Sólo en sueños,
sólo en el otro mundo del sueño te consigo,
a ciertas horas, cuando cierro puertas
detrás de mí.
¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan,
y ahora estoy preso en su sortilegio,
atrapado en su red!
¡Con qué morboso deleite te introduzco
en la casa abandonada, y te amo mil veces
de la misma manera distinta!
Esos sitios que tú y yo conocemos
nos esperan todas las noches
como una vieja cama
y hay cosas en lo oscuro que nos sonríen.
Me gusta decirte lo de siempre
y mis manos adoran tu pelo
y te estrecho, poco a poco, hasta mi sangre.
Pequeña y dulce, te abrazas a mi abrazo,
y con mi mano en tu boca, te busco y te busco.
A veces lo recuerdo. A veces
sólo el cuerpo cansado me lo dice.
Al duro amanecer estás desvaneciéndote
y entre mis brazos sólo queda tu sombra.
Jaime Sabines.