Normalmente mientras te arreglas el pelo, tu cuello se expresa de una manera tan sensual,
Cuándo te sientes cansada, la vulnerabilidad de tu cuerpo me tienta y no es casual.
Normalmente cuándo te beso y siento que mi corazón no está nada mal,
Es tu pecho el que me recuerda que muero por dentro del deseo y sé que es por ti y nadie más.
Sé que me vuelves loco y pierdo más que la cordura por llegarte a amar,
A cada momento te intento besar, y se me hace agua la boca, cada vez que te acercas sin piedad.
Me tiemblan las piernas, me colmas, me llenas,
Me derrito por tus manos, no me aguanto, tu aroma me doblega,
Y siento que ya no doy más sin tu amor,
Siento que se me inundan los ojos y pierdo el pudor,
Y te declaro lo que es evidente con pasión:
Estoy enamorado de lo que me dices con tu voz,
Amo la mujer que llevas dentro y la necesito cómo al sol.
Y no me cansaré, no me detendré hasta ser yo, ese a quién llamas amor.
Ignacio Molina.
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