Esta memoria mía,
yo ya la quiero vender
pues me tiene en agonía,
al no querer responder.
Cuando le pregunto, dime,
¿Cuándo me ofendió mi amada?
Simplemente se exime,
y no me responde nada.
Y si le insisto con fuerza,
¿Cuándo ella me ha despreciado?
Su silencio se refuerza,
y me deja abandonado.
Esta memoria infiel yo no la puedo entender;
por qué es que me falla tanto.
Esta recostada en su manto,
y no quiere responder.
Así, nadie la querrá comprar,
¿Quién querría esta memoria muda?
Bien, pues me la voy a dejar,
aunque a recordar, no ayuda.
También puede interesarte algo de esto...